Berlín Pintor Shuvalov

Contra Neera

Neera debió ser una cortesana de gran reputación, así como acomodada. Tenía esclavas de su propiedad y sirvientes, así como otras heteras a su cargo en su casa. Sus amantes y admiradores escribieron sobre ella.  Tiene múltiples notas sobre Neera , Ateneo,  entresaco, donde  nos dice que  Filemón le hizo una obra de teatro y, que  Timocles escribió sobre ella. Debió estar cercana a la política, como otras reputadas cortesanas, lo que le trajo ser juzgada.

Contra Neera es un texto clásico, que en su momento fue incluido entre los discursos escritos de Demóstenes,  el gran orador griego.
No obstante, ya nadie lo da de mano de Demóstenes, presenta un texto que no es digno de él, y por ello lo titulan como Pseudo Demóstenes al autor. El mismo puede ser el orador Apolodoro, y puede que la raíz del discurso y el enfoque pudiera ser del mismo Demóstenes, pues le escribió discursos para juicios.

Nada de especial guarda dentro, no más de media hora de lectura, sino para los amantes de las curiosidades.

Brygos painter - Greece-490Como curioso, lo es todo, pues nos detalla muchos aspectos de la vida corriente de los griegos hacia el 340 adc.

El párrafo más sobresaliente, y por el que traigo la nota y el texto, para quien quiera apreciarlo en su contexto, es el contra Neera 122 

“En efecto, las heteras las tenemos para el placer, las concubinas para el cuidado diario del cuerpo, pero las esposas para que tengan hijos legítimos y mantengan la guardia fiel de la casa.”

Sinceramente me pregunto, ¿Cómo es posible que  en Atenas en esos tiempos, a pleno rendimiento de la academia de Platón,  el cual  a pocos años de morirse, con  Aristóteles ya maduro ejerciendo, y dictando los principios de la ética, y de la ciencia (Si estuviera bien fechado, la ética a Nícómaco lo escribió en el 349 adc., 9 años antes del juicio) posiblemente entre el público, y con  el propio Demóstenes seguramente entre el público, y como testigo, si apreciamos la nota “Demóstenes, hijo de Demóstenes, del Demo de Peña” se expusiera abiertamente, esta situación innegable de sumisión obligada de un sexo al otro, EN UN JUICIO PÚBLICO?

Tendríamos que concluir, que la luz del conocimiento, y el ejercicio de la inteligencia y  la razón en su más alto grado, no nos asegura salir,  ni proteger de un despreció total de un sexo hacia el otro. Más aún, pareciera que se incidía en usar la una y la otra, justo para lograr la esclavitud de la mujer entonces.

Contra lo que pueda parecer a primera lectura, ser cortesana tenía muchas más ventajas que ser esposa de un ateniense.  La principal, hacer lo que le viniera en gana, sin necesitar del consentimiento del marido, o la familia. Así que a nadie le extrañe que haya más nombres de mujeres cortesanas destacando en Grecia, que en todos los demás oficios que tomasen.

 

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